Llevas semanas con dolor en el talón y alguien te ha dicho que tienes un espolón. Antes de hacer nada, hay una cosa que conviene tener clara: el espolón calcáneo no siempre es lo que duele. En muchos casos es solo el resultado visible de otro problema. Y si no se trata la causa real, el dolor vuelve.
En Clinik Podologia llevamos más de diez años tratando patologías del talón en Terrassa. En esta página te explico exactamente qué es un espolón, cuándo es el verdadero responsable del dolor y qué opciones de tratamiento funcionan de verdad.

El espolón calcáneo es una pequeña formación ósea que crece en la parte inferior del hueso del talón, el calcáneo. Se forma por acumulación de calcio en la zona donde se inserta la fascia plantar o el tendón de Aquiles, como respuesta del cuerpo a una tensión repetida y prolongada.
En radiografía aparece como una punta o saliente óseo. Puede medir desde unos milímetros hasta más de un centímetro. Su presencia en la imagen no significa necesariamente que sea el causante del dolor — y ahí está la confusión más frecuente que veo en consulta.
Lo que muchos pacientes no saben: aproximadamente el 50% de las personas con espolón calcáneo visible en radiografía no tienen ningún dolor. El dolor suele venir de la inflamación de la fascia plantar o del tejido blando que rodea el espolón, no del espolón en sí mismo. Por eso el tratamiento tiene que ir dirigido a la causa de la tensión, no solo a la imagen radiológica.
Los síntomas del espolón calcáneo pueden confundirse con otras patologías del talón. Los más habituales:
Si tienes estos síntomas, lo primero que hay que hacer es un diagnóstico preciso para saber si el responsable es el espolón, la fascia plantar o ambos. En Clinik lo hacemos con ecógrafo en la misma primera visita.

El espolón no aparece de la nada. Hay factores que predisponen a su formación:

El tratamiento del espolón calcáneo depende del origen del dolor. En la mayoría de casos combinamos varias estrategias:
¿Y si el espolón es muy grande? El tamaño del espolón no determina la intensidad del dolor ni el tratamiento necesario. He visto espolones grandes sin dolor y pequeños con dolor invalidante. La cirugía para extirparlo es el último recurso.
La formación ósea ya existente no desaparece sin cirugía, pero el dolor sí puede resolverse completamente tratando la causa. La gran mayoría de pacientes quedan asintomáticos con tratamiento correcto.
Con tratamiento bien dirigido, la mayoría nota mejoría significativa en 4 a 8 semanas. La resolución completa puede llevar entre 3 y 6 meses dependiendo del tiempo de evolución.
En la mayoría de casos sí, adaptando la actividad. En Clinik orientamos a cada paciente sobre cómo mantener su actividad deportiva de la forma más segura durante el tratamiento.
La fascitis plantar es la inflamación de la fascia plantar. El espolón es una formación ósea que puede aparecer como consecuencia de esa tensión crónica. Pueden coexistir pero son entidades distintas con tratamiento adaptado a cada caso.