Los pies de los niños no son pies adultos en pequeño. Están en pleno desarrollo y cualquier alteración que se detecta y trata a tiempo puede corregirse de forma natural. Si se deja evolucionar sin intervención, puede consolidar en un problema estructural que acompañe al niño durante toda su vida adulta.
En Clinik Podologia aplicamos los principios de la podología clínica y la biomecánica infantil para valorar y tratar a niños desde los dos o tres años, cuando los patrones de marcha ya se pueden evaluar con precisión.

No hace falta esperar a que haya dolor. Hay señales que conviene evaluar desde la podología clínica aunque el niño no se queje:
Es la consulta más habitual en podología infantil. En niños pequeños es fisiológico hasta los 4-6 años. Cuando persiste más allá de esa edad o va acompañado de síntomas, hay que valorarlo mediante análisis de la marcha. No todo pie plano necesita plantillas — el estudio biomecánico infantil nos permite tomar esa decisión de forma objetiva.
Hay diferentes causas — rotación femoral, rotación tibial, metatarso aducto — y cada una tiene un tratamiento diferente desde la biomecánica clínica. Diagnosticar bien la causa es fundamental antes de poner ningún tratamiento.
Es la causa más frecuente de dolor de talón en niños entre 8 y 14 años. Se trata de una inflamación en la zona de crecimiento del calcáneo, relacionada con actividad deportiva intensa. Tiene buen pronóstico con tratamiento podológico adecuado.
Muy frecuentes en edad escolar, sobre todo en niños que van a piscinas o vestuarios compartidos. El abordaje es clínico y depende del tipo, localización y número de lesiones.

Las plantillas ortopédicas infantiles están indicadas cuando hay síntomas, cuando la alteración biomecánica es significativa o cuando el pediatra o el especialista lo ha recomendado. No están indicadas de forma rutinaria en todos los niños con pie plano, porque el pie plano fisiológico se resuelve solo.
Cuando están indicadas, las plantillas para niños se diseñan de forma específica: materiales más ligeros y flexibles, correcciones graduales que acompañan el desarrollo sin forzarlo, y revisiones periódicas porque el pie humano crece y el diseño tiene que actualizarse.
Si tu hijo camina con los pies hacia dentro, tiene dolor de pies o rodillas frecuente, o te han dicho que tiene pie plano, vale la pena hacer una valoración desde la podología clínica.
Si el podólogo considera necesario un estudio biomecánico completo, lo realizamos en la misma clínica. Aquí te explicamos en detalle cómo funciona el estudio biomecánico infantil.
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En Clinik valoramos niños desde los 2-3 años. La exploración se adapta a la edad: en los más pequeños es fundamentalmente visual y exploratoria desde la podología clínica.
Una plantilla bien diseñada desde la biomecánica clínica no bloquea el desarrollo, lo acompaña. El problema es cuando se ponen plantillas que no están indicadas o que tienen una corrección excesiva.
En general cada 6-12 meses, porque el pie humano crece y el diseño puede quedarse pequeño o inadecuado. En niños en crecimiento rápido puede ser necesario renovarlas antes.
Sí. Muchos pediatras de Terrassa ya derivan a podología clínica cuando detectan alteraciones. También puedes venir directamente sin derivación.

Graduado en Podología por la Universitat de Barcelona, especializado en biomecánica clínica y podología infantil en Terrassa, al frente del equipo de Clinik Podología.
Trabajamos con niños desde los primeros años de vida hasta la adolescencia, adaptando siempre la exploración y el tratamiento a cada franja de edad y aplicando los principios del análisis de la marcha infantil.
Si tienes dudas sobre los pies de tu hijo, no esperes. Una valoración temprana puede evitar que una alteración leve se convierta en un problema mayor en la edad adulta.
Atendemos a pacientes de Terrassa, del Vallès Occidental y de Barcelona.
>> Contenido revisado por el podólogo Albert Casas, graduado en Podología por la Universitat de Barcelona, especialista en biomecánica clínica y podología infantil. La información tiene carácter divulgativo y no sustituye una valoración presencial.