Casos reales · Clinik Podologia Terrassa
Casos reales · Clinik Podologia Terrassa
Seguimiento de la marcha infantil durante casi una década. Valoración individualizada, criterio clínico y acompañamiento real.
Una madre llega a Clinik con su hijo de 3 años. No hay dolor. No hay queja. Solo una pregunta que le lleva rondando la cabeza desde hace meses:
«¿Es normal que camine así?»
El niño camina con los pies hacia dentro. Tropieza con frecuencia. Se cansa antes que otros niños de su edad. El pediatra le ha dicho que probablemente es algo del desarrollo — que ya se corregirá solo. Pero la madre no está tranquila.
En Clinik hacemos la valoración. Y a partir de ahí empieza un seguimiento que se prolongará durante casi ocho años.
Lo que hace especial este caso no es un diagnóstico dramático ni un tratamiento complejo. Es la continuidad. El seguimiento real de un niño que crece — y de unos padres que en cada visita reciben una respuesta honesta sobre lo que están viendo y lo que no deben hacer todavía.

Marcha con rotación interna de ambos miembros inferiores. Pie plano flexible bilateral. Torsión tibial interna moderada.
Decisión clínica: no se indica ningún tratamiento activo. A esta edad la rotación interna y el pie plano son fisiológicos. Se explica a los padres qué esperar en los próximos años y qué señales de alerta vigilar.
No hacer nada también es una decisión clínica.
La marcha ha mejorado ligeramente. La rotación interna sigue presente pero es menos marcada. El pie plano se mantiene flexible.
Decisión clínica: seguimiento. Sin indicación de plantillas. El desarrollo está siguiendo un curso normal para su edad. Se refuerza la explicación a los padres y se acuerda nueva revisión en 12-18 meses.


La torsión tibial interna ha mejorado notablemente. El pie plano sigue siendo flexible y el arco está empezando a formarse. El niño ya no tropieza con la frecuencia anterior.
Decisión clínica: se decide iniciar plantillas de acompañamiento — no correctivas, sino de soporte — para facilitar la formación del arco durante la fase activa de desarrollo. Material ligero y flexible. Se explica a los padres que las plantillas no «curan» el pie plano — acompañan el proceso.
El niño practica deporte regularmente. La marcha es simétrica y funcional. El arco plantar está bien formado. La torsión tibial ha corregido completamente.
Decisión clínica: se retiran las plantillas. El pie ya no las necesita. Se mantiene el seguimiento anual para verificar que el desarrollo continúa correctamente durante el crecimiento.


Marcha completamente normalizada. Sin compensaciones. Sin asimetrías significativas. El niño compite en deporte escolar sin ninguna limitación.
Decisión clínica: alta del seguimiento activo. Se explica a los padres que el desarrollo ha concluido de forma satisfactoria. Se les indica que pueden volver si en la adolescencia aparece algún dolor o cambio en la marcha.
La madre vuelve con una última visita — voluntaria, por tranquilidad. El niño está bien. La marcha es normal. El pie es funcional.
Nos dice algo que resume perfectamente lo que buscamos en cada caso de podología infantil:
«Gracias por no haberme dicho que necesitaba plantillas desde el primer día. Y gracias por estar ahí cada vez que lo necesité.»

Si tienes dudas sobre cómo camina tu hijo, cuándo llevarle al podólogo o si realmente necesita plantillas, puedes consultar nuestra guía completa sobre podología infantil en Terrassa o sobre el estudio biomecánico infantil.
GUÍA COMPLETA
Podología infantil: cuándo llevar a tu hijo al podólogo
Señales de alerta, qué valoramos en cada franja de edad y cuándo están realmente indicadas las plantillas en niños.
Caso clínico con datos anonimizados. Los datos identificativos han sido modificados para proteger la privacidad del paciente. Las imágenes clínicas se publican con autorización expresa. Los resultados pueden variar según cada caso.