Casos reales · Clinik Podologia Terrassa
Casos reales · Clinik Podologia Terrassa
Más de un año de dolor, diferentes pruebas y varios tratamientos sin conseguir una respuesta clara.
Es un profesional con un trabajo físicamente exigente. Un trabajo que requiere estar en condiciones — moverse con rapidez, cargar peso, reaccionar en situaciones de presión.
El dolor en la parte anterior del pie izquierdo empezó de forma gradual. Al principio era una molestia que aparecía y desaparecía. Con el tiempo se fue instalando. Fue al médico. Le derivaron a especialistas. Empezaron las pruebas.
Pasó por la seguridad social. Por seguros privados. Por varios compañeros podólogos. Acumuló varios pares de plantillas distintas. Ninguna resolvió el problema. Mientras tanto, para no apoyar la zona que más le dolía, empezó a compensar — cargando el peso de forma diferente, sobrecargando otras zonas. Llegó un punto en que le dolía prácticamente todo el pie izquierdo.
Cuando llegó a Clinik, nos transmitió algo que reflejaba bien su situación:
«Sentía que tenía 80 años. El dolor ya condicionaba mi trabajo, el deporte y mi vida familiar.»
Llevaba más de un año buscando una respuesta. Estaba agotado — física y emocionalmente.
Antes de hacer nada, revisamos toda la documentación que traía. Disponía de varias pruebas de imagen realizadas en distintos momentos de la evolución.

Ecografía — prueba anterior
No se observaban imágenes concluyentes de Neuroma de Morton en ese momento de la evolución.

Resonancia magnética — prueba anterior
Tampoco mostraba imágenes concluyentes de Neuroma de Morton en ese momento.
Las pruebas anteriores no mostraban imágenes concluyentes de Neuroma de Morton. Esto no significa que estuvieran mal realizadas: las lesiones pueden evolucionar y las imágenes siempre deben interpretarse junto con los síntomas, la exploración y la evolución clínica.
En la primera visita hicimos lo que siempre hacemos: revisar toda la documentación, escuchar con detenimiento y explorar sin prisas.
La descripción del dolor era muy orientativa — quemazón en el antepié, sensación de tener algo dentro del zapato, dolor que se extendía a otras zonas por las compensaciones posturales. La exploración clínica fue positiva para neuroma.
Realizamos una nueva ecografía musculoesquelética para valorar el estado actual de la lesión.

Ecografía Clinik
Hallazgos clínicos y ecográficos compatibles con Neuroma de Morton en el tercer espacio intermetatarsal del pie izquierdo.
La ecografía en Clinik mostró hallazgos compatibles con Neuroma de Morton en el tercer espacio intermetatarsal del pie izquierdo — coherentes con la clínica y la exploración.
Más de un año después del inicio de los síntomas. Tras varias pruebas de imagen previas sin hallazgos concluyentes. Tras varios pares de plantillas que no resolvían el problema.
Por fin había una orientación diagnóstica clara.
Con la orientación diagnóstica clara, realizamos el estudio biomecánico completo — análisis de la marcha, valoración postural y estudio baropodométrico.

Radiografía dorso-plantar
Valoración de la estructura ósea del antepié.

Estudio biomecánico y valoración de la marcha
Análisis del patrón de carga y compensaciones posturales desarrolladas durante la evolución del dolor.

Estudio baropodométrico
Izquierda: pies descalzos. Derecha: con las plantillas del profesional anterior. La zona roja en el antepié izquierdo indica sobrecarga sobre la zona afectada.
El estudio baropodométrico mostró que las plantillas que llevaba no estaban reduciendo la presión sobre la zona del antepié izquierdo donde se localizaban los hallazgos. Las plantillas deben responder a un objetivo clínico concreto y comprobarse de forma objetiva — y en este caso, ese objetivo no se estaba cumpliendo.
Llevaba ya varios pares de plantillas. Había invertido mucho tiempo y dinero. Estaba agotado de empezar de cero con cada nuevo profesional.
Nuestra decisión fue clara: no haríamos unas plantillas nuevas.
Cogimos uno de los pares que ya llevaba — el que mejor le iba — y lo modificamos. Añadimos la descarga específica sobre la zona afectada. Modificamos la descarga para reducir la presión sobre la zona afectada. La respuesta clínica inicial fue favorable y continuará comprobándose durante el seguimiento.
Paralelamente, desde la Unidad de Dolor del Pie y Tobillo de Clinik, realizamos una infiltración ecoguiada — dirigiendo el tratamiento con precisión hacia la zona identificada mediante ecografía.
Le explicamos el proceso con honestidad: según la evolución clínica podrían valorarse nuevas opciones conservadoras. La cirugía solo se plantearía si la respuesta no fuera suficiente.
Tras la primera infiltración y la modificación de la plantilla, nos transmitió una mejora notable — había podido retomar actividad física, algo que era impracticable semanas antes.
El caso sigue en seguimiento activo. La evolución determinará los siguientes pasos.
Lo que sí sabemos es que por primera vez en más de un año, puede volver a moverse con menos limitaciones. Y eso, para alguien cuyo dolor ya condicionaba su trabajo, su deporte y su vida familiar, lo es todo.
En este caso hemos explicado la historia de un paciente real y cómo se llegó al diagnóstico tras más de un año de evolución.
Si quieres conocer con más detalle qué es un Neuroma de Morton, cuáles son sus síntomas, cómo se diagnostica y qué opciones de tratamiento existen, puedes consultar nuestra guía completa.
GUÍA COMPLETA
Neuroma de Morton: síntomas, diagnóstico y tratamiento
Descubre las causas más frecuentes, cómo diferenciarlo de otras patologías del antepié y qué tratamientos pueden ser adecuados según cada caso.
Caso clínico con datos anonimizados. Los datos identificativos han sido modificados para proteger la privacidad del paciente. Las imágenes clínicas se publican con autorización expresa. Los resultados pueden variar según cada caso.
Ver guía completa sobre Neuroma de Morton