¿Te duele la parte interna del tobillo o del pie al caminar? ¿Notas que el arco del pie ha bajado o que el pie se ha aplanado progresivamente? Puede tratarse de una tendinitis del tibial posterior — una de las lesiones más subestimadas del pie y el tobillo, y una de las más importantes de tratar a tiempo.
El tendón tibial posterior es el principal soporte del arco plantar. Cuando falla, el pie se aplana progresivamente — y si no se trata en las fases iniciales, las consecuencias pueden ser irreversibles sin cirugía.

El tendón tibial posterior es el principal estabilizador dinámico del arco plantar. Discurre por la parte interna del tobillo y se inserta en varios huesos del tarso — especialmente el escafoides. Su función es mantener el arco del pie durante la marcha y absorber las fuerzas de impacto.
Cuando este tendón se inflama, degenera o se rompe parcialmente, el arco plantar pierde su principal soporte dinámico. El resultado es una deformidad progresiva conocida como pie plano adquirido del adulto — que en fases avanzadas puede requerir cirugía para corregirse.
Por eso el diagnóstico precoz y el tratamiento en las fases iniciales son fundamentales. Cada mes que pasa sin tratamiento correcto puede suponer un estadio más de la lesión.
Los síntomas varían según la fase de la lesión. Los más frecuentes:
Señal de alarma: si ves que el arco de tu pie ha bajado respecto a hace unos meses, o que el talón se ha desviado hacia fuera, consulta sin esperar. La progresión puede ser rápida.
La tendinitis tibial posterior no suele aparecer de forma repentina — es el resultado de una sobrecarga acumulada sobre un tendón que ya estaba en situación de riesgo:

La disfunción del tendón tibial posterior evoluciona en fases. Cuanto más avanzada es la fase, más difícil es el tratamiento conservador y más probable es que se necesite cirugía:
Las fases I y II son la ventana de oportunidad para el tratamiento conservador. Si llegas a la consulta en fase I o II, las posibilidades de resolver el problema sin cirugía son muy altas.
El proceso diagnóstico en Clinik siempre empieza por entender — no por tratar.

Cuándo empezó el dolor, cómo ha evolucionado, si has notado cambios en la forma del pie y qué actividad realizas.

Test de puntillas sobre un pie, palpación del tendón y valoración del grado de deformidad del arco plantar.

La ecografía permite ver el estado real del tendón — grosor, estructura, presencia de rotura parcial o tenosinovitis — en tiempo real y en la misma primera visita.

Te explicamos en qué fase está la lesión y decidimos juntos el tratamiento más adecuado — con honestidad sobre lo que el tratamiento conservador puede conseguir.
ENTENDER → DECIDIR → RESOLVER → ACOMPAÑAR
El tratamiento depende de la fase de la lesión. En las fases iniciales el abordaje conservador es muy eficaz:
Plantillas biomecánicas personalizadas: son el pilar del tratamiento conservador. Diseñadas para soportar el arco plantar y reducir la tensión sobre el tendón tibial posterior — corrigiendo la causa biomecánica de la sobrecarga. Solo se indican tras el estudio biomecánico completo.
Inmovilización temporal: en fases agudas con inflamación activa, la inmovilización con una bota walker o vendaje funcional permite que el tendón descanse y se recupere.
Ejercicio terapéutico: programa de fortalecimiento excéntrico del tibial posterior y de la musculatura estabilizadora del tobillo — fundamental para recuperar la función tendinosa.
Radiofrecuencia Indiba: en casos con inflamación crónica o degeneración tendinosa, la radiofrecuencia estimula la regeneración del tejido y reduce la inflamación en profundidad.
Infiltración ecoguiada: en tenosinovitis agudas con mucho dolor, una infiltración bajo control ecográfico puede aliviar significativamente los síntomas y permitir iniciar el tratamiento rehabilitador.
Modificación de la actividad: orientación sobre cómo adaptar la actividad física durante el tratamiento para no frenar la recuperación — sin parar completamente cuando no es necesario.

En fases muy iniciales y con reposo relativo y cambio de calzado, los síntomas pueden mejorar temporalmente. Pero la causa biomecánica subyacente — la hiperpronación — sigue activa, y sin tratamiento la lesión tiende a progresar. No conviene esperar.
Sí. Es precisamente una de las causas más frecuentes de pie plano adquirido del adulto. Cuando el tendón tibial posterior falla, el arco plantar pierde su soporte dinámico y se aplana progresivamente. Por eso es tan importante el diagnóstico precoz.
Depende de la fase en la que se diagnostique. En fases I y II el tratamiento conservador tiene muy buenos resultados. En fases III y IV la cirugía puede ser necesaria. Por eso es fundamental no retrasar la consulta.
Sí, y son el pilar del tratamiento conservador. Las plantillas biomecánicas personalizadas soportan el arco plantar y reducen la tensión sobre el tendón tibial posterior — corrigiendo la causa biomecánica de la sobrecarga. Deben diseñarse tras el estudio biomecánico completo.
Depende de la fase y la intensidad del dolor. En fases iniciales es posible adaptar la actividad. En fases más avanzadas puede ser necesario el reposo relativo. En Clinik orientamos a cada paciente sobre cómo gestionar la carga durante el tratamiento.
Depende de la fase y el tratamiento. En fases iniciales con tratamiento correcto la mejoría puede notarse en 4-8 semanas. En casos más avanzados la recuperación puede llevar varios meses. El factor más importante es empezar el tratamiento correcto cuanto antes.
No exactamente. La tendinitis tibial posterior es la lesión del tendón que puede causar el pie plano adquirido. El pie plano es la consecuencia de esa lesión cuando no se trata a tiempo. Son parte del mismo proceso pero en estadios diferentes.

Graduado en Podología por la Universitat de Barcelona. Más de 25 años de experiencia clínica en Terrassa. Especializado en biomecánica clínica, análisis de la marcha y tratamiento del dolor del pie de origen biomecánico.
La tendinitis tibial posterior es una de las lesiones que más importa diagnosticar a tiempo. El margen entre el tratamiento conservador exitoso y la necesidad de cirugía depende en gran medida de cuándo se diagnostica y cuándo se empieza a tratar correctamente.
Cuando el caso requiere un abordaje más intensivo, trabajamos de forma coordinada con el Dr. Jan Calvache y la Unidad de Dolor del Pie y Tobillo.
Atendemos a pacientes de Terrassa, del Vallès Occidental y de Barcelona.
En la tendinitis tibial posterior el tiempo es un factor crítico. Cuanto antes se diagnostica y trata, más opciones conservadoras hay disponibles y menor riesgo de que la lesión progrese a una fase que requiera cirugía.
>> Contenido revisado por el Dr. Albert Casas, podólogo especialista en biomecánica clínica en Clinik Podología Terrassa. Centre de podologia autoritzat pel Departament de Salut — Núm. E08757055. La información tiene carácter divulgativo y no sustituye una valoración presencial.