¿Te duele el tendón de Aquiles al caminar, correr o subir escaleras? Podría tratarse de una tendinitis de Aquiles — aunque existen diferentes lesiones que pueden provocar síntomas muy parecidos y que requieren tratamientos completamente distintos.
En Clinik estudiamos la causa del dolor antes de decidir cualquier tratamiento. Sin un diagnóstico preciso, cualquier tratamiento es una suposición.

Muchos pacientes llegan a Clinik con un diagnóstico de «tendinitis de Aquiles» hecho sin ecografía. Y con frecuencia, el problema real es otro — o hay varias cosas ocurriendo a la vez.
El dolor en la zona posterior del talón puede deberse a:
Por eso el diagnóstico es mucho más importante que asumir que todos los dolores son iguales. Tratar una bursitis como si fuera una tendinitis — o viceversa — puede retrasar meses la recuperación.
El tendón de Aquiles es el tendón más grueso y resistente del cuerpo humano. Conecta los músculos de la pantorrilla — gemelos y sóleo — con el hueso calcáneo y es fundamental para caminar, correr, saltar y subir escaleras.
La tendinitis de Aquiles es la inflamación de ese tendón, generalmente como respuesta a una sobrecarga repetida. Aparece con más frecuencia en corredores, deportistas con actividad de impacto y personas que aumentan bruscamente su nivel de actividad.
Cuando la sobrecarga se mantiene en el tiempo sin tratamiento, la inflamación aguda puede convertirse en una tendinopatía crónica — con cambios estructurales en el tejido del tendón que son más difíciles de tratar y requieren un abordaje diferente.
La causa biomecánica es clave: la hiperpronación, el pie cavo, el acortamiento del tríceps sural o los errores en la técnica de carrera son factores que aumentan significativamente el riesgo de lesión del tendón de Aquiles.
El proceso diagnóstico en Clinik siempre empieza por entender — no por tratar.

Cuándo aparece el dolor, con qué actividad, desde hace cuánto tiempo y qué tratamientos has probado sin éxito.

Palpación del tendón, valoración del rango articular del tobillo y test de Thompson para detectar roturas.

La ecografía permite ver el estado real del tendón — grosor, estructura, presencia de roturas parciales o bursitis — en tiempo real.

Con el diagnóstico confirmado decidimos juntos el tratamiento más adecuado — sin protocolos genéricos.
ENTENDER → DECIDIR → RESOLVER → ACOMPAÑAR
No existe un protocolo único para la tendinitis de Aquiles. El tratamiento correcto depende del tipo de lesión, el tiempo de evolución y las características de cada paciente.
Modificación de la carga: ajustar el volumen y la intensidad de la actividad — sin parar completamente, porque el reposo absoluto no favorece la recuperación tendinosa.
Ejercicio terapéutico: el protocolo de ejercicio excéntrico es el tratamiento más respaldado por la evidencia para la tendinopatía aquílea. Debe adaptarse a cada paciente y fase de la lesión.
Corrección biomecánica: cuando el estudio biomecánico identifica una causa mecánica — hiperpronación, pie cavo, acortamiento del tríceps sural — las plantillas biomecánicas personalizadas y las modificaciones del calzado pueden reducir significativamente la tensión sobre el tendón.
Radiofrecuencia Indiba: en tendinopatías crónicas que no responden al tratamiento conservador, la radiofrecuencia actúa en profundidad estimulando la regeneración del tejido tendinoso.
Infiltración ecoguiada: en casos seleccionados — especialmente bursitis retrocalcánea — una infiltración bajo control ecográfico puede acelerar significativamente la recuperación.
Cirugía: solo cuando todos los tratamientos conservadores han fallado tras un período suficiente. Es la última opción, no la primera.
Problema: corredor popular de 38 años con dolor en el tendón de Aquiles derecho desde hacía 4 meses. Había reducido el volumen de entrenamiento sin mejoría significativa. El dolor aparecía al iniciar la carrera y persistía durante horas después.
Diagnóstico: exploración clínica con engrosamiento palpable del tendón en su porción media. Ecografía que confirmó tendinopatía aquílea con alteración de la estructura fibrilar del tendón — sin rotura. Análisis biomecánico que identificó hiperpronación moderada como factor contribuyente.
Tratamiento: protocolo de ejercicio excéntrico adaptado, plantillas biomecánicas para controlar la hiperpronación y orientación sobre la modificación progresiva del entrenamiento. Radiofrecuencia Indiba en 6 sesiones para acelerar la regeneración del tejido.
Evolución: mejoría progresiva a partir de la tercera semana. A los dos meses el paciente retomó la carrera de forma progresiva sin dolor. Control ecográfico de seguimiento que mostró mejoría de la estructura del tendón.
Este caso es un ejemplo orientativo. Los resultados varían según cada paciente.

No necesariamente. El reposo absoluto no favorece la recuperación del tendón. En la mayoría de casos es posible mantener una actividad adaptada — reduciendo el impacto y el volumen — mientras se trata el problema. En Clinik te orientamos sobre cómo gestionar la carga durante el tratamiento.
Sí. Una tendinopatía no tratada puede progresar y aumentar el riesgo de rotura — especialmente en pacientes que siguen entrenando con dolor. La rotura completa del tendón de Aquiles es una lesión grave que requiere tratamiento quirúrgico. Por eso no conviene ignorar el dolor.
No siempre, pero aporta información muy valiosa. La ecografía permite ver el estado real del tendón — distinguir entre tendinitis aguda, tendinopatía crónica, bursitis o rotura parcial — y adaptar el tratamiento a lo que realmente está ocurriendo.
Depende del tipo de lesión, el tiempo de evolución y el tratamiento. Una tendinitis aguda bien tratada puede resolverse en 4-8 semanas. Una tendinopatía crónica puede requerir varios meses. El factor más importante es empezar el tratamiento correcto cuanto antes.
No. Las plantillas están indicadas cuando el estudio biomecánico identifica una causa mecánica que contribuye a la sobrecarga del tendón. En otros casos el tratamiento puede ser el ejercicio excéntrico, la modificación de la carga o la radiofrecuencia.
Sí, especialmente si no se corrige la causa biomecánica subyacente. El ejercicio de mantenimiento, el control del volumen de entrenamiento y un calzado adecuado son fundamentales para prevenir las recidivas.
En la gran mayoría de casos no. La cirugía se reserva para tendinopatías crónicas muy refractarias que no han respondido a ningún tratamiento conservador. La inmensa mayoría de pacientes se resuelven sin cirugía con el abordaje correcto.

Podólogo especializado en cirugía podológica y tratamiento del dolor del pie. Director de la Unidad de Dolor del Pie y Tobillo de Clinik Podología Terrassa.
Responsable del área de ecografía diagnóstica, infiltraciones ecoguiadas y radiofrecuencia Indiba. En la tendinitis de Aquiles su criterio es claro: primero confirmar el diagnóstico exacto con ecografía, luego aplicar el tratamiento menos invasivo posible.
Trabaja de forma coordinada con el Dr. Albert Casas para integrar el abordaje biomecánico con el tratamiento del dolor en los casos que lo requieren.
Atendemos a pacientes de Terrassa, del Vallès Occidental y de Barcelona.
En Clinik creemos que un buen tratamiento siempre empieza con un diagnóstico preciso. Si tienes dolor en el tendón de Aquiles que no mejora, lo primero es saber exactamente qué está pasando.
>> Contenido revisado por el Dr. Jan Calvache, podólogo especialista en cirugía podológica y director de la Unidad de Dolor del Pie y Tobillo de Clinik Podología Terrassa. Centre de podologia autoritzat pel Departament de Salut — Núm. E08757055. La información tiene carácter divulgativo y no sustituye una valoración presencial.